Cartas a Wert

Cartas sobre la libertad de educación al Ministro José Ignacio Wert

Libertad de educación: las cartas sobre la mesa

15 de enero de 2012

Estimado Ministro:

Quiero empezar por felicitarle y desearle un satisfactorio desempeño de la responsabilidad que acaba de asumir.

Satisfactorio para usted y satisfactorio para cuantos queremos recuperar y preservar la libertad de educación que nos ha sido arrebatada -junto con otras libertades- por los últimos gobiernos. Y no digo Socialistas porque los de Felipe González fueron gobiernos que no llegaron a inocular en la sociedad española semejante dosis de ideología soterrada. Si los gobiernos de Felipe González trataron de cambiar España lo hicieron a un nivel más superficial. Zapatero, por el contrario, ha consumido sus energías en aplicar un programa perfectamente orquestado de ingeniería social.

Pero tiempo tendré de contarle mi experiencia y mi percepción del panorama. Procuraré, eso sí, no hurtarle sugerencias porque, tal como está la situación, sólo le falta otro crítico de salón. No voy a corregir el pareado porque, siendo espontáneo, creo que tiene una vasta aplicación en el ámbito educativo.

Bueno, a lo que iba. Además de felicitarle sinceramente, he de reconocer que sólo conozco de usted algunas intervenciones televisivas y su prestigio en el ámbito de la demoscopia. Si he de serle sincero -que para eso le escribo- me cae usted bien. Aunque el ‘caer bien’ es fruto de una primera impresión de la que no habría que hacer mucho caso a la hora de juzgar las acciones de una persona. Pero, en fin, así son las cosas.No voy a utilizar el término talante porque, como tantos otros, se ha cargado de unas connotaciones negativas, así que escribiré que usted parece una persona dialogante y cortés. Estas son, pues, mis primeras impresiones.

Entrando en aspectos menos superficiales, le diré que su condición de persona ajena -en gran medida- al mundo de los profesionales de la educación no me parece, tal como han sostenido algunos, falta de idoneidad para el puesto. Y lo digo porque el mundo de la educación está tan ideologizado como lleno de corruptelas y prebendas. Y yo espero de un Ministro de Educación que sea capaz de hacer un análisis lo más objetivo y menos ideologizado posible. De igual modo, pienso que las soluciones a la crisis educativa deben establecerse con la mente clara y las menores hipotecas posibles. Eso sí: cumpliendo con el programa votado que promete una recuperación de las libertades, punto en el que deberíamos estar todos de acuerdo. Votantes y no votantes del Partido Popular.

Para finalizar, quiero otorgarle carta blanca en esta nueva singladura y no voy a entrar a cuestionar su pretérita vinculación a una empresa u otra, que no debería ser motivo de escándalo siempre que se haya establecido y desarrollado por motivos profesionales. Y, en el peor de los casos, y aquí me dirijo a los críticos o escépticos, creo que todos cometemos errores y habrá que juzgar al Ministro Wert por sus acciones futuras, que espero vayan encaminadas hacia una ampliación de las libertades individuales y sociales, ahogadas por un estatismo que está convirtiendo a la sociedad en una muchedumbre de infantes dependientes y maleducados.

Tiene un gran reto delante, Ministro. Y mucha gente esperanzada en que devuelva a la sociedad una confianza que nos ha sido retirada.

Reciba un cordial saludo.

Post to Twitter Post to Facebook Post to LinkedIn

Reciba las Cartas a Wert en su correo electrónico

Introduzca su dirección de email:  

Escribe un comentario


Últimos tweets